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El Arma del Santo Rosario
Una Poderosa Arma Contra el Mal

"Tomad, por eso la armadura de DIOS, para qué podáis, resistir en el día malo y, habiendo cumplido todo, estar en pie." Efesios 6,13

El Santo Rosario una Arma Poderosa contra el Mal 

 

En un conocido exorcismo realizado por Santo Domingo de Guzmán, que es el caso de Un albigense poseso (por miles de Demonios) comentado en el numeral 104 del Libro del Secreto del Rosario de San Luis María Guiñon de Monfort, del cual te invitamos a que lo leas completo (Presiona aquí), pues aquí solo tomamos unos extractos, como el siguiente:

 

"Santo Domingo; arrojó su Rosario al cuello del poseso y les preguntó (porque eran miles de demonios) ¿que de todos los Santos del Cielo, a quien temían más y a quién debían amar y honrar más los mortales?, a lo que los demonios, reaccionaron de la siguiente manera:

 

"Los demonios irrumpieron en alaridos tan espantosos, que la mayor parte de los oyentes cayó en tierra, sobrecogidos de espanto. Los espíritus malignos y para no responder comenzaron a llorar y lamentarse en forma tan lastimera y conmovedora, de tal forma que muchos de los presentes empezaron también a llorar movidos por natural compasión." 

 

"Mas el Santo, sin inmutarse ante las dolientes palabras de los espíritus, les respondió que no dejaría de atormentarlos hasta que hubieran respondido a su pregunta. Digiéranle los demonios, que responderían, pero en secreto y al oído, no ante todo el mundo. sin embargo, insistió el Santo y les ordenó que hablaran en voz alta. Pero su insistencia fue inútil: los diablos no quisieron decir palabra. entonces, el Santo se puso de rodillas y elevó a la Santísima Virgen esta plegaria: 

 

“¡Oh, poderosísima Virgen María! ¡Por virtud de tu salterio y Rosario, ordena a estos enemigos del género humano que respondan a mi pregunta!”......... Había apenas terminado esta oración, cuando vio a su lado a la Santísima Virgen, rodeada de multitud de ángeles, que con una varilla de oro en la mano golpeaba al poseso y le decía: 

 

“¡Responde a Domingo, mi servidor!” 

 

Nótese que nadie veía ni oía a la Santísima Virgen, fuera de Santo Domingo, y los demonios respondieron lo siguiente: 

 

“¡Oigan, pues, cristianos! Esta Madre de Cristo es omnipotente y puede impedir que sus siervos caigan en el infierno. Ella, como un sol, disipa las tinieblas de nuestras astutas maquinaciones. Descubre nuestras tentaciones. Nos vemos obligados a confesar que ninguno que persevere en su servicio se condena con nosotros. Un solo suspiro que Ella presente a la Santísima Trinidad vale más que todas las oraciones, votos deseos de todos los santos. Le tememos más que a todos los bienaventurados juntos y nada podemos contra sus fieles servidores” 

 

Un Arma contra los demonios 

 

Como lo explicamos en el documento de "María la Mujer que venció al Mal", nuestra Madre Santísima, es INMACULADA y Omnipotente, por voluntad de la Santísima Trinidad y si nosotros rogamos e imploramos su PODEROSA intersección, en especial a través del Rezo del Santo Rosario, ella como Madre de la Misericordia, por ser la Madre de Nuestro Señor Jesucristo, hará todo lo que sea necesario, como dice San Luis María Guiñon de Monfort, en el TVDM, para acudir a nuestro auxilio:
 

"Esta bondadosa Madre y poderosa Princesa celestial enviará legiones de millones de ángeles para socorrer a uno de sus hijos, antes de que pueda decirse que un fiel servidor de María que puso en Ella su confianza haya sucumbido a la malicia, número y fuerza de sus enemigos."
 

Tal y como vemos que María Santísima lo hace aquí, ya que ante las suplicas de Santo Domingo de Guzmán, acude de Inmediato, pues todavía no terminaban Santo Domingo de solicitar la intervención de María, cuando La Virgen María ya se aparecía rodeada de sus Ángeles y pronta a prestar su ayuda a su siervo, aquí tenemos mucho que aprender de Santo Domingo Guzmán, primero recordemos que antes que nada el era un hombre normal como nosotros, más Santo Domingo siendo, un creyente y un hombre con FE, que se abandona en Dios, alcanza a lo largo de su vida con la gracia de Dios la Santidad, ese misma a la que estamos llamados todos y que todos podemos alcanzar al seguir en nuestras vidas la voluntad de Dios. 

 

En segundo lugar aprendamos de él, que no titubea, ni se inmuta ante el mal y no se deja engañar por los alaridos de DOLOR engañoso de los demonios, por el contrario el Santo Domingo CREE plenamente y Sabe que al invocarla “¡Oh poderosísima Virgen María! ¡Por virtud de tu salterio que es el Santo Rosario, recibirá de ella su PODEROSA ayuda e intersección, así con esta confianza puesta en María, todos nosotros los CONSAGRADOS a su INMACULADO CORAZON por GRACIA de DIOS, debemos actuar ante el Mal, con el Santo Rosario en Mano, Invoquemos a la más PODEROSA REINA DEL CIELO y ella vendrá a protegernos contra los demonios, pues como los mismos demonios lo declararon: “Le tememos más que a todos los bienaventurados juntos y nada podemos contra sus fieles servidores”!, como decía el Padre Pío de Pietrelcina:

 

“Debes recordar que tienes en el Cielo no solo un Padre sino también una Madre. Entonces recurramos a María. Ella es toda dulzura, misericordia, bondad y amor para nosotros porque es nuestra Madre.”  y “Con el Santo Rosario se ganan batallas”.  

 

Un Arma para la Salvación 

 

A continuación, en este Exorcismo se deja ver otra enseñanza muy importante para nuestra Salvación, con relación a los devotos del Santo Rosario, veamos un complemento adicional de esta respuesta de los demonios: 

 

"Tenemos que añadir, con mayor claridad y precisión –obligados por la violencia que nos hacen– que nadie que persevere en el rezo del Rosario, se condenará. Porque Ella obtiene para sus fieles devotos la verdadera contrición de los pecados, para que los confiesen y alcancen el perdón e indulgencia de ellos”

 

Del numeral 104 del Libro del Secreto del Rosario de San Luis María Guiñon de Monfort.

 

Con estas palabras pronunciadas por estos demonios quienes fueron Forzados, tal como dice arriba "Fuimos Obligados", por orden explicita de la Santísima Virgen María, revelan otra gran verdad para los Consagrados a María y devotos del Santo Rosario:

 

"Esta Madre de Cristo es omnipotente y puede impedir que sus siervos caigan en el infierno" 

 

Esto nos debe llenar de Alegría, pues tenemos en nuestra Madre a una CORREDENTORA, que nos quiere llevar a la Salvación, y también nos ayuda a comprender aún más la importancia de esta PODEROSA ARMA contra EL MAL que es el rezo a diario y con devoción del  Santo Rosario, pues María Santísima, nuestra Madre por designio de la Santísima Trinidad, nos otorgó esta arma para ayudarnos a alcanzar la Salvación eterna, ya que María Santísima, como mediadora de todas las gracias, nos promete toda ayuda necesaria a los fieles devotos del Rosario y esta ayuda extraordinaria que María Santísima nos da, para alcanzar nuestra Salvación es el "dolor por nuestros pecados". 

Un Arma contra El Pecado

 

Hoy día debido al exceso de la Misericorditis predicada en todos los pulpitos, nos han hecho creer erróneamente que DIOS NOS AMA incondicionalmente, y nos han creado la idea, de que ya no importan nuestros pecados, pues han interpretado este Exceso de MISERICORDITIS, como el "Puedo Seguir PECANDO, al cabo Dios me AMA incondicionalmente y todos nos iremos al CIELO, pues incluso se ha llegado a predicar que el infierno, no existe!.. y esto es contrario a la verdad predicada por más de dos siglos por Nuestra Santa Iglesia y su SANTO Magisterio, "Dios sin duda Ama y Perdona al pecador arrepentido", así lo vemos en la famosa parábola del Hijo Prodigo, Luc 15, 11-32, quien arrepentido de su pecado vuelve a su PADRE, y su PADRE lo recibe con los brazos abiertos, porque su Misericordia no tiene límites, y así lo expresa a sor Faustina Kowalska, Nuestro Señor Jesucristo, en su advocación del Señor de la Misericordia en 1931: 

 

"Hija Mía, escribe que cuanto más grande es la miseria de un alma tanto más grande es el derecho que tiene a Mi misericordia e invita a todas las almas a confiar en el inconcebible abismo de Mi misericordia, porque deseo salvarlas a todas", Señor de la Misericordia a Sor Faustina 

 

Por lo anterior, no nos debe quedar la menor duda, de que Nuestro Señor busca constantemente nuestra Salvación, pero que "aborrece al pecado", debemos comprender que el pecado no es lo que se arroja al Infierno, al infierno van los hombres pecadores que no se arrepienten y que no aceptaron la Verdad, tal y como lo anuncio la Virgen de Fátima en 1917 a los 3 niños Pastorcitos después de su visión: 

 

" Lo que acaban de ver es el Infierno, es el lugar a donde van las Almas de los pobres Pecadores" 

 

Por ello El Dolor por los pecados es una condición indispensable para confesarlos y arrepentirnos de ellos, así que con esta gracia otorgada a los que rezamos el Santo Rosario y Consagrados al Inmaculado Corazón de María, podemos retomar el camino hacia la verdad y al cumplimiento de todos los Mandamientos de Dios, y otra Gracia adicional que recibimos es el de SABER que debemos confesarlos ante un Sacerdote, pues solo un Sacerdote nos puede otorgar la absolución y el perdón, así lo prescribió Nuestro Señor Jesucristo, en Juan 20:23, les dice a sus discípulos:  

 

"A quienes les perdonen sus pecados, les serán perdonados; y a quienes no se los perdonen, no les serán perdonados" 

 

Otra más de las gracias que nos otorga el Cielo y María Santísima como corredentora, a los CONSAGRADOS a su Inmaculado Corazón, es la gracia de la "memoria de nuestros pecados", pues muchos que nos hemos consagrado al Inmaculado Corazón de María y que rezamos el Santo Rosario, hemos recordado "Pecados" que habíamos olvidado y que no habíamos confesado, esta gracia es muy importante, es una poderosa ayuda para los que buscamos alcanzar el cielo y que no debemos desaprovechar. 


CONSAGRATE YA!!....

 

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La Consagración a Jesús y María, la Armadura Perfecta!...

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"Esta bondadosa Madre y poderosa Princesa celestial enviará legiones de millones de ángeles para socorrer a uno de sus hijos, antes que pueda decirse que un fiel servidor de María que puso en Ella su confianza haya sucumbido a la malicia, número y fuerza de sus enemigos." 

San Luis María Grignion de Montfort.Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María 
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