Consagración al Inmaculado Corazón de María

“Mi hijo, Jesús quiere establecer en el mundo la devoción (consagración) a mi Inmaculado Corazón. quien le abrazare Yo prometo la Salvación. Estas Almas serán predilectas de Dios, como flores para adornar su Trono”
Mensaje de María Santísima en Fatima Portugal en 1917
Consagrarse al Corazón Inmaculado de María
“Glorifica mi alma al Señor y Mi espíritu se goza en Dios mi Salvador”.Luc 1,46
La Consagración se hace directamente a María, a Ella como Madre de Dios y a su Inmaculado Corazón, ya que ella es nuestra Reina y Señora de cielos y Tierra (Apoc 12, 1), además la consagración puede hacerse a María, porque Ella todo lo hace en relación a Dios, toda su oración y toda su acción es dirigida a cumplir la voluntad de Dios, pues ella es Madre de Dios y como Inmaculada que es, como lo creemos por el dogma de su inmaculada concepción, pues ella fue engendrada sin pecado original, ella es la criatura mas pura de Dios, "Salve llena de Gracia, el Señor es contigo" Luc 1,28, así que por esta razón y por ser ella la Madre REINA de Dios, nos consagramos a ella.
Cuando decimos que nos Consagración al Inmaculado Corazón de María, evidentemente no significa que nos estemos consagrando al corazón físico de María, cuando nos referimos al corazón del hombre, nos referimos al lugar más profundo del hombre, donde se concentra toda su personalidad, su vida interior y especialmente su capacidad de amar, entonces el consagrarse a María, es buscar hacer nuestra toda la interioridad pura e inmaculada de María, es hacer nuestro ese "Gozo en Dios su Salvador", es hacer nuestros esos sentimientos Amor y Adoración a Dios al igual que nuestra Santa Madre, San Lucas, nos deja entrever el Corazón de María, al afirmar que ella “meditaba todas estas cosas en su corazón” (cfr Lc 2, 19. 51 y 2, 35), hagamos pues en nuestro Corazón el Gozo de Amar y Adorar a Dios, al igual que nuestra Madre Santísima.
Fundamentos de la Consagración
La Consagración es uno de los modos en los que se cumplen las palabras del Magníficat (Lc 1, 48) , ya que María ante el asombro por las inmensas grandezas que el Señor ha hecho en Ella, Profetiza y dice: "Y he aquí que desde ahora me felicitaran todas las Generaciones Luc 1-48, así que al consagrarnos a María, todas las generaciones la alabamos y proclamamos su grandeza, y entre muchas otras razones, encontramos que esta Consagración a María Santísima, esta fundado en lo siguiente:
Primero, porque María es Madre de Dios, veamos Luc 1-35, " Y El ángel le respondió y dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá, por eso el Santo Ser, que nacerá será llamado Hijo de Dios", María por su maternidad divina, guarda así una misteriosa relación con la Santísima Trinidad, pues es "Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo y Esposa del Espíritu Santo",
Segundo, porque María es Madre nuestra, por designio nuestro Salvador Jesucristo, ya que como lo anuncia la escritura en las palabras del ángel, en Luc 2,11 "Hoy nos ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor", Jesús que nace de María Santísima, nos entrega a María como a nuestra madre, cuando le dijo a Juan “Ahí tienes a tu madre”, María se convierte así en la Madre de Toda la Humanidad, pues en Juan estamos representados todos los hombres de la tierra (Juan 19,26), esta entrega de nuestro Señor Jesucristo, es parte de su Obra Salvadora, y María al ser la Madre del Hijo de Dios, esta íntimamente unida al plan de Salvación y a todos los designios de Dios, así nuestra Madre de la humanidad, es también Corredentora (Dogma pendiente de proclamar por la iglesia), según el designio del Salvador del Mundo, Nuestro Señor Jesucristo.
Tercero, porque María es Reina, María Santísima es la mujer del Apocalipsis, la que posee una Corona de 12 estrellas (Apo 12,1 ), pues María Santísima al ser la Madre de Dios, posee por designio Divino el señorío sobre todo lo creado, este un don que le es otorgado a María, por la Santísima Trinidad, al ser ella la Madre de Dios, y por su singular humildad y aceptación de la voluntad de Dios, como dice en Luc 1,38, "Entonces María dijo: He aquí la esclava del Seños, hágase en mi según tu palabra", y en atención a la inseparable unión con su Hijo en la obra de nuestra Salvación, pues ella participa de un modo tan singular, en la Pasión de su Hijo, que en ella se cumple, la profecía de Simeón: “ Y a ti una espada te travesará el alma” (Lc 2, 34), por estas dos razones fundamentales entre otras muchas mas, María Santísima es coronada como Reina del Cielo y de la Tierra y tiene un papel singular en el plan de la salvación, y ello le corresponde un culto singular, un culto de hiperdulía.
La Iglesia y los Papas piden que nos consagremos al Corazón Inmaculado de María
La Iglesia siempre recomienda consagrarse personalmente al Corazón Inmaculado de María, por ejemplo El Papa Pío XII, en un famoso discurso a las Congregaciones Marianas de 21 de Enero de 1945 les explicaba en que consistía la Consagración que el mismo había hecho hace ya tantos años: “La consagración a la Madre de Dios (...) es un don completo de sí, para toda la vida y la eternidad; no es un don puramente formal o de sentimiento, sino efectivo, realizado en la intensidad de la vida cristiana y mariana, en la vida apostólica, en la cual ese don hace del Congregante (del consagrado) el ministro de María y, por así decirlo, sus manos invisibles sobre la tierra, con el espontáneo derramarse de una vida interior sobreabundante, que se extiende a todas las obras externas de la devoción sólida,
del culto, de la caridad, del celo”
Analizando la historia reciente, nos damos cuenta de que todos los Papas de estos últimos tiempos han estado consagrados personalmente a María. Juan Pablo II en especial llevaba en su escudo pontificio las palabras Totus Tuus para recordar precisamente esa consagración, misma que nos lo ha recomendado en la "Redemptoris Mater 38". Y Pablo VI, en la exhortación apostólica “Signum Magnum” de 13 de Mayo de 1967 decía: “exhortamos a todos los hijos de la Iglesia a que renueven personalmente la propia consagración al Corazón Inmaculado de la Madre de la Iglesia, y a que vivan este nobilísimo acto de culto con una vida cada vez más conforme a la Divina Voluntad, con espíritu de filial servicio y de devota imitación de su
celestial Reina” y durante la celebración del mismo Concilio Pablo VI encomendó al Corazón Inmaculado de María a todo el género humano el 21 de Noviembre de 1964 al concluir solemnemente la Tercera Sesión Conciliar
Juan Pablo II realizo decenas de actos solemnes de consagración durante su pontificado, pero el mas importante, fue el que realizo un año después de su atentado en la plaza de San Pedro, en cual consagro al MUNDO ENTERO al Inmaculado Corazón de María, el día 16 de octubre de 1983, y para el cual mando traer de Fátima Portugal, la estatuilla original del Inmaculado Corazón de María.
Benedicto XVI también realizo varios actos de Consagración, entre ellos el mas importante fue, el de la Consagración de los Todos los SACERDOTES al Inmaculado Corazón de María en Fátima, el 12 de mayo de 2010.
El Papa Francisco el 13 de octubre de 2013 realizo una Consagración ante la Virgen de la Aparecida en Brasil y además realizo la tan pedida Consagración del Cielo, al Inmaculado corazón de María, desde las apariciones de Fátima, de Rusia, misma que realizo el día 27 de marzo del 2022, e incluyo en esta consagración a Ucrania y a la Humanidad entera.
Formas de Consagrarse a María:
Primera Forma de Consagrarse:
Lectura de Oración de Consagración ante Imagen Sagrada de María Santísima
Esta forma de consagrarse es mediante la Lectura de una Oración de Consagración elegida, ante una Imagen Sagrada de María Santísima, misma que después de tomar la decisión de consagrarse, recomendamos tomar algunos días previos para preparase espiritualmente y reflexionar sobre el Maravilloso Don recibido de haber tomado la decisión de consagrarse a María, y también meditar sobre el compromiso, que se va adquirir al donarse completamente al corazón Inmaculado de María, para esta donación de si mismo, recomendamos meditar constantemente , en el "FIAT" de María Santísima, es decir en sus palabras pronunciadas ante el Ángel, durante la Anunciación; "He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra", el meditar sobre estas palabras pronunciadas por María Santísima, nos ayudara a comprender, el gran Don de Consagrarse a ella, abajo enunciamos los pasos previos que basados en el método de Monfort, te recomendamos a realizar, antes del día de su consagración, para esta preparación espiritual :
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Leer la palabra de Dios y meditar sobre ella, a manera de "Lecto Divina" (Link)
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Realizar oración constante durante los días previos al día que se haya elegido para consagrarse, en especial el Rezo del Santo Rosario
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Confesarse y cumplir la penitencia recibida, esta es la mejor forma de preparación espiritual.
Una vez realizada la preparación espiritual, en lo general te recomendamos escoger un domingo o un día de Fiesta de Nuestro Señor Jesucristo y/o de María Santísima, y planear asistir a la Misa y de preferencia comulgar y realizar los siguientes pasos:
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Postrarse de Rodillas ante una Imagen SAGRADA de la Virgen María o de Nuestro Señor Jesucristo
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Ponerse en disposición antes de la lectura de la fórmula para la Consagración elegida, mediante una oración previa de un Padre Nuestro y una Ave María
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Proceder a dar lectura a la fórmula de la consagración elegida, durante la cual recomendamos que cada palabra de la fórmula de consagración elegida, se lea pausadamente y en estado de plena conexión espiritual,invocando mentalmente a María Santísima y a Nuestro Señor Jesucristo.
A continuación te compartimos las oraciones más tradicionales y conocidas de consagración, que tú puedes elegir, para el día de tu consagración:
Oración de Consagración a María por San Juan Eudes
“Amable y admirable Corazón de María, madre de mi Salvador, postrado(a) a tus pies, en unión(a) a la humildad, la devoción y el amor de todos los corazones del cielo y de la tierra, que te aman, te saludo, te honro, y hoy te escojo como a mi soberana Señora, mi madre querida, la Reina de mi corazón, reconociendo que en el cielo y en la tierra, según Dios, no hay nada más digno de amor y de veneración que tu sagrado Corazón, que es uno con el Corazón de tu Hijo.
Mi deseo más grande y mi más especial devoción es honrar este Corazón, amarlo y pertenecerle totalmente. Por esta razón le ofrezco, le entrego y le CONSAGRO el mío para siempre. Deseo que todos los sentimientos, los afectos, los latidos de mi corazón, las respiraciones y, en general, todo lo que procede de mi corazón sean actos de alabanza, de honor y de amor para tu amable Corazón.
Virgen bondadosa, recibe estos sentimientos de mi corazón y concédeme, por favor, esta gracia, que humildemente te pido: que yo haga parte del grupo de servidores y de hijos de tu Corazón maternal. Sé que no soy digno(a) de este honor ni de esta dignidad; pero también sé que grandes pecadores han acudido a ti y han conseguido estar cerca de tu Corazón lleno de caridad.
Yo confío en que no me vas a rechazar, puesto que te estoy haciendo una declaración solemne de que yo quiero trabajar lo mejor que pueda, con la ayuda de la gracia de Dios, para hacerme digno de este amor por medio de la imitación de las santas virtudes que adornan tu Corazón, especialmente la humildad profunda, el gran amor a Dios, la caridad ardiente para el prójimo, el odio implacable al pecado y la perfecta sumisión a la voluntad de Dios.
Yo espero, Reina de mi corazón, que no rechaces la declaración irrevocable que te acabo de hacer. Acéptala, por favor, e imprime tú misma esos sentimientos y esas virtudes en el fondo de mi corazón, de modo que este corazón mío sea un vivo retrato del tuyo y del de tu Hijo; que le sea agradable a él y a ti y que se convierta en el objeto de su amor y del tuyo, y así, mi corazón, animado por su amor, pueda honrar, amar y glorificar el tuyo en el tiempo y en la eternidad. Es lo único que deseo en este mundo. Amén.
Formula de Consagración a María por San Antonio María Claret.
Oh Virgen y Madre de Dios!, yo me entrego por hijo tuyo. Me confío a tu amor materno para que formes en mí a Jesús, el Hijo y el Enviado del Padre, el Ungido por el Espíritu Santo para anunciar la Buena Nueva a los pobres. Enséname a guardar como tú la Palabra en el corazón hasta convertirme en Evangelio vivo.
Pide la fuerza del Espíritu para que sea testigo de Cristo entre los hombres. Infúndeme tu amor materno para que les revele al Padre y sientan la alegría de ser hijo de Dios en la comunión fraterna de tu Iglesia. Madre, aquí tienes a tu hijo, fórmame. Madre, aquí tienes a tu hijo, envíame. Madre, aquí tienes a tu hijo, habla por mí, ama por mí.
Guárdame, no sea que anunciando a otros el Evangelio, quede yo excluido del Reino. En ti, Madre, he puesto toda mi confianza. Jamás quedaré confundido. Amén
Oración de consagración de San Maximiliano María Kolbe.
Esta es la Oración de Consagración a María como Nuestra Señora de los caballeros de la Inmaculada:
"OH Inmaculada, reina del cielo y de la tierra, refugio de los pecadores y Madre nuestra amorosísima, a quien Dios confió la economía de la misericordia. Yo....... pecador indigno, me postro ante ti, suplicando que aceptes todo mi ser como cosa y posesión tuya.
A ti, Oh Madre, ofrezco todas las dificultades de mi alma y mi cuerpo, toda la vida, muerte y eternidad. Dispón también, si lo deseas, de todo mi ser, sin ninguna reserva, para cumplir lo que de ti ha sido dicho: "Ella te aplastará la cabeza" (Gen 3:15), y también: "Tú has derrotado todas las herejías en el mundo". Haz que en tus manos purísimas y misericordiosas me convierta en instrumento útil para introducir y aumentar tu gloria en tantas almas tibias e indiferentes, y de este modo, aumento en cuanto sea posible el bienaventurado Reino del Sagrado Corazón de Jesús.
Donde tú entras oh Inmaculada, obtienes la gracia de la conversión y la santificación, ya que toda gracia que fluye del Corazón de Jesús para nosotros, nos llega a través de tus manos".
Ayúdame a alabarte, OH Virgen Santa y dame fuerza contra tus enemigos." Amen
Formula de Consagración al Inmaculado Corazón en el espíritu de Fátima,
Esta fórmula está inscrita en la escultura del Santuario de Fátima, en la Imagen del Corazón de María, obra realizada por Fr. McGlynn OP, y esta fórmula de consagración, fue la que, en citadas ocasiones hacía mención de ella, Sor Lucia vidente de Fátima:
“Virgen María, poderosa madre de Misericordia, Reina del cielo y la tierra, de
acuerdo con tus deseos dados a conocer en Fátima, yo me consagro hoy a tu Inmaculado Corazón. A ti te entrego todo lo que
tengo, todo lo que soy. Reina sobre mí, queridísima Madre, para que yo pueda ser tuyo en la prosperidad y en la adversidad, en
la alegría y el sufrimiento, en la salud y en la enfermedad en la vida y en la muerte.
Siempre compasivo Corazón de María, Reina de las Vírgenes, dirige tu Mirada sobre mi entendimiento y mi corazón y
presérvame de toda esa impureza de la que tú te has lamentado tan fuertemente en Fátima. Quiero ser puro como tú. Quiero
reparar por los muchos pecados cometidos contra Jesús y contra ti. Quiero atraer hacia mi país y hacia todo el mundo la paz
de Dios en la justicia y el amor.
Consciente del significado de esta consagración, prometo esforzarme por imitarte en la práctica de las virtudes cristianas sin
dejarme llevar por los respetos humanos. He decidido recibir la Sagrada Comunión en el primer sábado de cada mes cuando
sea posible, y ofrecer cada día los cinco misterios del rosario, junto con mis sacrificios en espíritu de penitencia y reparación.
Amén."
Segunda Forma de Consagrarse:
El método de los 33 días para la Consagración a María.
San Luis María Grignion de Monfort, Es un santo francés (1673-1716), que se celebra el 28 de abril. Fue un sacerdote muy devoto a Jesús Eucaristía y a la Santísima Virgen María, este santo que inspirado por el Espíritu Santo, escribe El tratado de la Verdadera devoción a la Virgen María (TVDVM), entre otras obras, mismas que fueron reconocidas por el Papa PIO XII, y en esta obra en particular del TVDVM, el Santo explica la importancia de la Consagración a María Santísima, y es donde crea el método para prepararse durante 33 días para consagrase a María, eligiendo como día de consagración una fiesta mariana, este método de consagración, ha sido ampliamente recomendado por varios Papas durante la historia de la iglesia, en particular por San Juan Pablo II, quien expreso lo siguiente sobre el TVDM:
“Al poner a la Madre de Cristo en relación con el misterio trinitario, Montfort me ayudó a comprender que la Virgen pertenece al plan de la salvación por voluntad del Padre, como Madre del Verbo encarnado, que concibió por obra del Espíritu Santo. Toda intervención de María en la obra de regeneración de los fieles no está en competición con Cristo, sino que deriva de él y está a su servicio. La acción que María realiza en el plan de la salvación es siempre cristo céntrica, es decir, hace directamente referencia a una mediación que se
lleva a cabo en Cristo”
Presiona aqui para ver mas sobre El método de los 33 días para la Consagración a María.
Consagración a Maria por el método de San Luis María Grignion de Monfort
San Luis María Grignion de Monfort, Es un santo francés (1673-1716), que se celebra el 28 de abril. Fue un sacerdote muy devoto a Jesús Eucaristía y a la Santísima Virgen María, este santo que inspirado por el Espíritu Santo, escribe El tratado de la Verdadera devoción a la Virgen María (TVDVM), entre otras obras, mismas que fueron reconocidas por el Papa PIO XII, y en esta obra en particular del TVDVM, el Santo explica la importancia de la Consagración a María Santísima, y es donde crea el método para prepararse durante 33 días para consagrase a María, eligiendo como día de consagración una fiesta mariana, este método de consagración, ha sido ampliamente recomendado por varios Papas durante la historia de la iglesia, en particular por San Juan Pablo II, quien expreso lo siguiente sobre el TVDM:
“Al poner a la Madre de Cristo en relación con el misterio trinitario, Montfort me ayudó a comprender que la Virgen pertenece al plan de la salvación por voluntad del Padre, como Madre del Verbo encarnado, que concibió por obra del Espíritu Santo. Toda intervención de María en la obra de regeneración de los fieles no está en competición con Cristo, sino que deriva de él y está a su servicio. La acción que María realiza en el plan de la salvación es siempre cristo céntrica, es decir, hace directamente referencia a una mediación que se
lleva a cabo en Cristo”
Este método de consagración de Monfort, está dividido o de 33 días, esta 4 partes:
-
12 días para vaciarse del Espíritu del Mundo
-
7 días para conocimiento de si mismo
-
7 días para conocimiento de la Virgen María
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7 días para conocimiento de Jesucristo
Lo que hace este método el Ideal para Consagrarse a María, es que va llevando de la mano al consagrante, al meditar y reflexionar sobre la gracia que representa el renovar los votos bautismales, ya que La dinámica consiste en leer y realizar la meditación diaria, basadas en partes de la biblia, ya preseleccionadas por los diferentes autores que siguen este método de Monfort y las oraciones, que se rezan auxilian al consagrado a realizar esta CONSAGRACION A MARIA, con una plena Consciencia Espiritual de los Dones y compromisos a recibir y al igual se recomienda el rezo del Rosario a Diario como herramienta fundamental para la preparación espiritual y por último se le pide al consagrante que antes de concluir los 33 días haga una confesión general, y así el día de la consagración se siguen los siguientes pasos:
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Asistir a Misa y Comulgar
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Y después de la comunión se recita la fórmula de Consagración ante una imagen de la Virgen y se firma ese mismo día (TVDVM 231).
Consagración por Lectura Autodidacta
En lo general existen varios formatos, desarrollados por diferentes sacerdotes para consagrarse a María, de acuerdo con este método de San Luis María Monfort, del cual nosotros recomendamos los siguientes:
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método de Consagración por Mater Fátima (Presiona aquí)
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método de Consagración por la Fundación Monfort (Presiona aquí)
Consagración por guía Espiritual
Si deseas, realizar tu consagración a con un guía espiritual, tienes dos opciones, investigar en tu parroquia mas cercana, acerca de estos cursos para consagración, que en la mayoría de los casos son preparados y guiados por sacerdotes o también existen en linea diferentes opciones, en especial nosotros recomendamos, hay una excelente opción en línea, con los heraldos de la Virgen María, aquí te dejamos el link
Formula de La consagración de San Luis María Grignion de Monfort.
“Te saludo, pues, ¡oh María inmaculada!, tabernáculo viviente de la divinidad, en donde la Sabiduría eterna, escondida, quiere ser adorada por ángeles y hombres.
Te saludo, ¡oh, Reina del Cielo, y de la tierra! A tu imperio está sometido cuanto hay debajo de Dios.
Te saludo, ¡oh Refugio seguro de los pecadores!; todos experimentan tu gran misericordia. Atiende mis deseos de alcanzar la divina Sabiduría, y recibe para ello los votos y ofrendas que en mi bajeza te vengo a presentar.
Yo, N.N., pecador infiel, renuevo y ratifico hoy en tus manos los votos de mi bautismo; renuncio para siempre a Satanás, a sus
pompas y a sus obras, y me consagro totalmente a Jesucristo, la Sabiduría encarnada, para llevar mi cruz en su seguimiento
todos los días de mi vida y a fin de serle más fiel de lo que he sido hasta ahora.
Te escojo hoy, en presencia de toda la corte celestial, por mi Madre y Señora; Te entrego y consagro, en calidad de esclavo, mi
cuerpo y mi alma, mis bienes interiores y exteriores, y hasta el valor de mis buenas acciones pasadas, presentes y futuras.
Dispón de mí y de cuanto me pertenece, sin excepción, según tu voluntad, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la
eternidad.
Recibe, ¡oh Virgen benignísima!, esta humilde ofrenda de mi esclavitud; en honor y unión de la sumisión que la Sabiduría
eterna ha querido tener para con tu maternidad; en honor del poder que ambos tenéis sobre este gusanillo y miserable
pecador, y en acción de gracias por los privilegios con los que la Santísima Trinidad ha querido favorecerte.
Protesto que de hoy en adelante quiero, como verdadero esclavo tuyo, buscar tu honor y obedecerte en todo"
Aqui te ofrecemos en PDF el Método de Consagración realizado por Mater Fatima:
También Recomendamos la Consagración en linea con los Heraldos del Evangelio :
CONSAGRATE YA!....

Oraciones Diarias de Renovación a la Consagración a María
Estas oraciones diarias, se usan para hacer una renovación diaria de la Consagración Mariana: es una forma diaria para recordar y reafirmar, los dones y compromisos adquiridos, y una forma muy clara de recordar que decidimos ser esclavos de la voluntad de Jesús por María:
Oración de Consagración diaria del Padre Zucchi en el siglo XVII :
“¡Oh Señora mía, oh Madre mía!, Me ofrezco del todo a vos y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón y todo mi ser. Ya que soy todo vuestro, Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra”
Oración de Consagración diaria de Sor Lucia de Fátima
“¡Oh Corazón de María! A Ti consagro mi corazón y mi vida. Guárdame en el tiempo y guía mis pasos a la eternidad feliz.”
Oración de Consagración diaria de Monfort :
Esta Oración diaria de consagración a María fue recomendada por San Juan Pablo II, de hecho los testigos que estuvieron presentes al momento de su muerte, dicen que le escucharon decir como sus últimas palabras "Totus tuus", "Todo Tuyo". La Oración compuesta en latín es: "Totus tuus ego sum, et omnia mea tua sunt. Accipio te in mea omnia. Praebe mihi cor tuum, María. que significa, " Todo tuyo soy María y todo lo mio es tuyo. En todo lo mio te acojo, Tú dame tu corazón”.
